20 mar 2011

Filtremos, filtremos sentimientos

Ay, por favor! Por esta noche pido que nadie me venga con el típico verso de que al cerrarse una puerta, simultáneamente se abre otra (visible o no). Son puros chamuyos baratos, al  menos aplicándose a mi caso.
Sigo, sigo y sigo sentada en medio de la única cuadra existente y NINGUNA cerradura parece abrirse. Nunca hubo ruido de llaves.
Pero bueno, ser feliz es una decisión propia. Que los demás, conformistas de mierda, se queden con sus putas puertas pedorras.