28 jun 2011

Ansiedad de buscar

De cuando en cuando vos salís
y con hastío te sentís,
tras un disturbio sexual,
tan poco sensual.


Y es tu respiración entrecortada,
ansiada de buscar y no ver nada,
que añora regresar
a primaveras pasadas.

Distracción, fascinación,
avidez de entretenimiento.
Así es como escapas
a tu propio misterio.


Y caminás como una zombie
por la avenida,
acelerada, aturdida,

tras un tesoro que te llevó media vida.

Seguís buscando, en un imperio,
caridad,
y sólo hay almas mezquinas.


¿Dónde habrá luz en la ciudad
capaz de iluminar tus sombras?
¿Qué habrá detrás de tanta crueldad?
¿Podrán desactivar las bombas?


Cuando podés, te la creés y ensayás
una sonrisa frente al espejo,
aunque en la calle es
un talismán obsoleto.


Y buceás en el abismo de ti misma
y te mirás disminuida por un prisma.

Así es como te ves
cuando no te querés.


Seguís buscando, en un imperio,
claridad,
y sólo hay almas dormidas.

¿Dónde habrá luz en la ciudad
capaz de iluminar tus sombras?
¿Qué habrá detrás de tanta crueldad?
¿Podrán desactivar las bombas?


¿Podrás desactivar tus bombas?