Que la cursilería abunde en mi blog!
Soy esa eterna mancha negra de tu camisa, el maldito chupón rojizo en el cuello imposible de ocultar, ese llamativo lunar ubicado exactamente en la mitad de tu espalda, el sabor amargo del trago asqueroso que llegaste a tomar de a pocos y penosos sorbos. A menudo me pregunto eso que ya no me perpleja... ¿Cuánto tiempo más voy a durar así? Nunca voy a poder ser tu idéntico reflejo, ni muchos menos una amiga en la que QUIERAS confiar.
Soy esa eterna mancha negra de tu camisa, el maldito chupón rojizo en el cuello imposible de ocultar, ese llamativo lunar ubicado exactamente en la mitad de tu espalda, el sabor amargo del trago asqueroso que llegaste a tomar de a pocos y penosos sorbos. A menudo me pregunto eso que ya no me perpleja... ¿Cuánto tiempo más voy a durar así? Nunca voy a poder ser tu idéntico reflejo, ni muchos menos una amiga en la que QUIERAS confiar.
Cada día me desconcierta porque anticipo que podría ser el último... "es la sospechosa paz que antecede la explosión"
Y analizo -como si no tuviese nada mejor que hacer- cada palabra que me decís buscando su adecuada connotación, su doble intención, su carga subjetiva, el significado subliminal, eso que yo sé que me ocultas. Pero es imposible detectar lo que en el fondo me rehúso a conocer...
Aún así, todos los sonidos que salieron de tu boca se van a dormir cada noche conmigo, y por las madrugadas se escabullen en la almohada.