Dejo la llave de gas abierta.
Camino por los callejones en la oscuridad.
Duermo con las velas ardiendo.
Dejo la puerta sin cerrar.
Estoy tejiendo una cuerda y...
cruzo todos los semáforos en rojo.
¿Llamé tu atención?
Porque estoy mandando todas las señales.
El tiempo sigue corriendo
y voy a dar dos semanas.
Elegí el mejor tono de negro.
Mejor que prepares un discurso.
Decí algo gracioso, decí algo dulce,
pero no digas que me amaste.
Sigo respirando, a pesar de que estuvimos muertos por un tiempo.
Esta enfermedad no tiene cura.
Vamos para abajo, eso es seguro.
Si ya perdimos el control, mejor abandonar el barco.
Quizás yo era muy pálida.
Quizás era muy gorda.
Tal vez tuviste mejor suerte para encontrar a alguien mejor.
Yo no tenía educación formal, y prometí demasiado.
Juré que a vos no te importaba,
porque estábamos enamorados.
Así que escribo esta carta y derramo mi última lágrima.
Lo mejor es que terminemos todo acá.
Cerremos este capítulo, decí tus últimas palabras.
Pero no digas que me amaste.
Sigo respirando, pero estuvimos muertos por un tiempo.
Esta enfermedad no tiene cura.
Vamos para abajo, eso es seguro.
Ya fuimos diagnosticados, así que entreguemos a los fantasmas.
Sigo respirando, pero estuvimos muertos por un tiempo.
Esta enfermedad no tiene cura.
Vamos para abajo, eso es seguro.
Si ya no tenemos de dónde sostenernos, mejor abandonar el barco.